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Río Chimehuin

Se trata de un río mediano que nace en el Lago Huechulafquen y tras completar su recorrido, se une al Río Aluminé para formar el Río Collón Cura. Este curso, por su extraordinaria conformación y la espectacular pesca que presentaba antaño, se proyectó como el río de mayor importancia y renombre en nuestro país, siendo hoy, tal como lo demuestra esta sección, uno de los más estudiados y de los que más información se posee.

Si bien en este curso, la pesca mermó notablemente, tanto en cantidad como en calidad, en algunos sectores el rendimiento aún sigue siendo excelente. El río en general responde a una típica conformación de corredera-pozón, y la variable conformación del ambiente por el que fluye, hace a su compleja anatomía. Tenemos tanto sectores enmarcados entre grandes barrancos o altos peñascos que rematan en pozones profundísimos y que obligan a la utilización de equipamiento pesado, como pequeños brazos que permiten el uso de implementos tan sutiles como desee el aficcionado.

Las costas en general se encuentra densamente arboladas, siendo el sauce junto con el michay las especies dominantes. Las variedades de salmónidos que se encuentran en este río son, la trucha Arco Iris y la trucha Marrón, en portes que oscilan entre los 500 grs. y los 3 Kgs.. Capturas de mayor tamaño, especialmente Marrones, son moneda corriente, aunque para cobrarlas se necesita de un buen conocimiento del ámito, elemento éste normalmente privativo a los lugareños o ciertos pescadores experimentados.

Para un mejor análisis conviene dividir a este curso en tres sectores:

1) Boca del Chimehuin (500 mts. a ambas márgenes del Lago Huechulfquen hasta la Garganta del Diablo).

2) Chimehuin arriba (desde la Garganta del Diablo hasta la ciudad de Junín de los Andes).

3) Chimehuin abajo (desde la ciudad de Junín de los Andes hasta su confluencia con el Río Aluminé).


Boca del Río Chimehuin

No sólo la gran cantidad de peces de tamaño excepcional que en ella se cobraron, amén de relatos de peces aún mayores que terminaron escapando, sino también por su tremenda imponencia paisajística y majestuosidad, erigieron a este sector como “la meca de la pesca con mosca”. La pasión irrefrenable que este pequeño punto geográfico deparaba en tantos pescadores deportivos, fue magistralmente definida por Joe Brooks como “Boca fever” (fiebre de la boca) y según él, la única manera de subsanar este mal, era extrayendo de sus aguas el fantástico tesoro que representaban los excepcionales portes de las truchas allí existentes.

Entre los monstruos pescados en este sitio, se destacan las cobradas por Eliseo Fernandez (casi 10 Kgs.), Charles Radziwell ( 9 Kgs.) y por sobre todo los 11 Kgs. clavados de trucha Marrón, cobrados por José Evaristo Anchorena. Aunque según declaró posteriormente en una conocida revista de aire libre, su mejor pez, aún mucho más grande, escapó tras cuarenta minutos de violenta lucha.

Más allá de estas menciones especiales los portes más comunes oscilan hoy entre 2 Kgs. y 4 Kgs., siendo frecuente la captura de peces de 5 Kgs. ó 6 Kgs.

La Boca podemos dividirla en dos tramos: a) Boca arriba (desde el lago hasta el puente) y b) Boca abajo (desde el puente hasta la Garganta del Diablo).

Boca arriba: El primer pesquero de importancia es la denominada “Piedra de Radziwell”, la cual queda a la derecha del “Volcadero”. Esta nos permite tirar hacia el lago, táctica que es la más recomendable cuando los peces no se hallan en el río, además nos da más chances de sacar un pez grande ya que no tiene los accidentes complejos que posee el río. A partir de allí tenemos el “Volcadero”, donde el cauce se achica y la corriente se hace máxima. La manera más eficiente de pescar este sector es tirar aguas arriba, valerse de la enorme succión y bajar nuestra mosca lo más cerca posible de los peces, que se encuentran muy profundo.

Más allá aparece el “Cajón”, sector muy rendidor que termina, en el antes conocido como el “Pozón de los Giles”, en alusión a que por sus características (gran profundidad y falta de obstáculos para el lanzamiento) la mayoría de los pescadores principiantes realizaban allí sus intentos. Lo cierto es que actualmente el curso ha cambiado bastante y la unión del “Cajón” con el “Pozón de los Giles”, es uno de los sectores más rendidores, sobre todo cuando recién ingresan los primeros ejemplares de trucha Marrón, ya que utilizan este sitio como parada.

La técnica y el equipamiento ideal es un equipo entre un N° 6 y un N° 8, de 9 pies de longitud, Teeny Line o Shooting de hundimiento rápido (III ó IV), leader de 4 pies y grandes moscas tipo Matuka Rabbit, Zonkers, Wolly Buggers o Marabou Muddlers atadas en anzuelos N° 2 al N° 6, bien lastradas. Se castea aguas arriba, se deja profundizar la línea lo máximo posible (este sector supera los 4 mts. de profundidad), y con breves tirones, tratamos de pasar la mosca lo más natural y profundo posible, para que los ejemplares allí ubicados puedan tomarla con un mínimo esfuerzo.

Más allá tenemos una enorme piedra plana y cuadrada denominada “El Tranvía”, que tiene la particularidad de albergar casi siempre, en su parte sombreada, truchas de mediano porte. A partir de allí la profundidad comienza a disminuir, hasta llegar a los rápidos bajo el puente.

Boca abajo: Pasado el puente, el río tuerce hacia la derecha y se encajona entre grandes barrancos, lo cual dificulta enormemente la acción del pescador, por la imposibilidad de alcanzar los puntos más alejados y rendidores con técnicas de cast tradicionales. En todo este sector se impone, a excepción de ciertos puntos bien localizados, el uso casi exclusivo del “roll cast”, lo cual con línea de hundimiento rápido no es fácil de lograr a menos que se trate de un caster experimentado.

A un par de cientos de metros tenemos la “Piedra de los once” donde el Bebe Anchorena sacó su mítica trucha Marrón en 1961. En este sector, el río corre lento, profundo, salpicado de enormes piedras y con numerosos troncos sumergidos, que representan excelentes puntos de acecho para las grandes truchas a la vez que peligrosos obstáculos aumentan la posibilidad de un corte. El sector termina con los denominados”Ultimos bushes”, donde por resultar un punto de estadía de los cardúmenes de trucha Marrón que bajan del lago para desovar, se tornan en un pesquero muy rendidor, sobre todo a partir de los primeros días de abril.


Chimehuin arriba.

Yendo desde la Boca hacia la ciudad de Junín de los Andes por la ruta Provincial N° 61, el primer pool de importancia es “Las Viudas”. Este sector muy rendidor debe su nombre a que, en un día de pesca se sacaron una enormidad de truchas, pero todas machos. Relevamientos hechos por el C.E.A.N. (Centro de Ecología Aplicada del Nequén) indicaron que este pool junto con “El Manzano” y “Balsa Vieja”, por su cercanía al lago, son los que poseen mayor cantidad de peces grandes. El río en todo el tramo superior, es bastante accesible desde la ruta, salvo algunos sectores en que es posible el ingreso, previo permiso de los dueños del campo.

Más abajo y muy cerca de la ruta tenemos el pool de “La Herradura” hace años denominado “El Rincón”. Si bien no presenta el rendimiento de antaño, por su conformación, es uno de los sectores más bellos del río. Unos kilómetros más abajo hallamos el pool de “La Usina” y entramos en el Valle de San Cabao, sector donde se hallan las instalaciones del C.E.A.N.. En este sector, el río se divide en múltiples brazos y arroyones que nos permiten, a principios de temporada y con aguas altas pescar peces entre 500 grs. y 2,5 Kgs., con equipos de mosca ultralivianos en la modalidad de ninfa o mosca seca. Más allá de enero, la baja de las aguas y la elevacíon de la temperatura obliga a los peces a mudarse al brazo principal. El último pool, casi llegando a la ciudad y aguas abajo del puente es el denomindado “El Basural”.


Chimehuin abajo.

Este sector se caracteriza por encontrarse en casi todo su recorrido en manos privadas y contar hasta la altura de la confluencia con el Río Quilquihue, con accesos públicos puntuales. Más allá de este tramo el ingreso al río, sólo puede realizarse previo pago de un arancel a los propietarios. El primer pool que aparece, a aproximadamente 1 Km. del pueblo, es “El Matadero”. Este sector antaño muy rendidor y de un gran valor histórico y piscatorio, terminó sus días bajo la cruel disposición municipal que permitió el uso de topadoras para la corrección del cauce del río.

Un par de kilómetros más abajo, tenemos “Piedras Blancas”, sector rendidor aunque con una alta presión de pesca debido a la cercanía de la ciudad. Más allá se erigen como buenos pesqueros la confluencia con el Río Curruhe y “la Curva del Manzano”. Ambas rinden fundamentalmente a final de la temporada, la confluencia, por la presencia de grandes reproductores que se concentran para el desove y la curva, debido a la disminución del caudal, nos da gran chance de intentar capturas de entre 1 Kg. y 3 Kgs. con el uso de equipos livianos y la técnica de ninfas o mosca seca.

Unos kilómetros más abajo, tenemos el pool de “La Marquesa” y la confluencia con el Río Quilquihue, a la cual se accede desde la ruta Nacional N° 234 tras 400 mts. de marcha. A partir de allí se extienden hoy por hoy, los tramos más rendidores del río, justamente por el acceso limitado que imponen sus propietarios, los cuales poseen en este sector, lodges de pesca destinados fundamentalmente a pescadores extranjeros.

Entre los pools más rendidores que se pueden citar, y que antiguamente eran de acceso público, tenemos “Puente Negro”, “Mallin Redondo”, “El Farallón” y la confluencia con el Río Aluminé.

Técnicas de pesca y equipamiento.

Fly Cast:

Si lo que desea es capturar peces de gran tamaño, lo ideal es utilizar el mismo equipamiento que el consignado para la Boca. Como equipo todo terreno lo ideal es un N° 5 ó N° 6, de entre 8,5 y 9 pies de longitud, con un reel dotado de una línea Floating y un Shooting de hundimiento medio o rápido (II ó III). Con la primer línea detallada pescaremos con secas o ninfas, mientras la segunda es ideal para probar con streamers, siendo los más recomendables los mencionados para la Boca y el Río Malleo con aguas altas.

Fuente: Guía de Pesca Andino Patagónica
Autores: Escrito por Diego Flores.
www.diegoflores.net

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