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Río Correntoso

La desembocadura del Río Correntoso en el Lago Nahuel Huapi es uno de los pesqueros de más reconocida fama de la República Argentina.

Gran parte de ello se debe, a que además de cobrarse truchas de muy buen porte en cantidades inusuales para otros ambientes, se obtuvieron los respectivos récords argentinos de pesca con mosca, tanto de trucha Marrón como de Arco Iris. El primero de ellos pertenece a Luis Peirano, quien en el año 1.969 cobró un portentos macho de trucha Marrón de 11,100 Kgs. (que superó por sólo 100 grs. a la pescada por Bebe Anchorena, cobrada en la boca del Río Chimehuin en el año 1.961). A Luis “Chiche” Aracena le pertenece el récord de Arco Iris con un no menos formidable ejemplar de casi 9 Kgs..

El río que según el nivel del lago y la varianza de los datos oficiales consultados, oscila entre 165 mts. y 260 mts. de largo, es considerado en la zona como el río más corto del mundo. Si bien se trata de un río breve no lo es tanto como el Roe River de Montana que según Guinnes posee tan sólo 54 pies de largo (18 mts.).

Este curso corre cubierto de una densa vegetación en sus márgenes que torna prácticamente imposible los intentos, a no ser que el nivel se encuentre muy bajo y que el aficionado sea un caster solvente. Sin contar con la extrema dificultad que nos puede plantear la captura de una trucha grande, entre tantos accidentes.

El río en su mayoría, es un riffle que se precipita al lago con violencia, formando a ambas márgenes, un balcón de grava que luego cae abruptamente en lo profundo del lago. El punto de atracción máxima es la desembocadura misma, siendo la margen correspondiente al Hotel Correntoso, la preferida de la mayoría de los aficionados. Desde allí no se necesita castear tan lejos para obtener el ansiado pique como en la margen opuesta, aparte de ser el sector que nos permite una deriva óptima hasta la estratégica junta de aguas. También tenemos antes de la boca misma, el pesquero llamado “El Cajón”, o también llamado “La Pileta”, que con aguas altas exige dominar con solvencia el uso de la técnica de roll cast. Este sector, más recomendable de ser pescado desde la margen opuesta al hotel, es más indicado para intentar a la mañana bien temprano o a última hora de la tarde, ya que en estos momentos, ingresan al río grandes peces a comer los pequeños juveniles de trucha recién nacidos, que derivan desde las camas de desove ubicadas en el sector superior del río.

Si bien el pesquero no rinde de la misma manera que en sus épocas de oro, donde su fama trascendió nuestras fronteras congregando a celebridades extranjeras como el caso de Ernie Schweibert, existen posiblidades de cobrar grandes ejemplares de trucha Arco Iris, en promedios de 1,5 Kgs. a 3 Kgs., llegando a capturarse con cierta regularidad ejemplares de 4 Kgs. ó 5 Kgs..

Las truchas Marrones de gran tamaño, que eran el otro polo de atracción de antaño, desaparecieron misteriosamente, tras la construcción del puente que cruza dicho río. Las modificaciones del cauce que derivaron de la construcción, inhibieron a las mismas a seguir utilizando este ambiente como lugar de desove, quedando hoy como casi exclusivo de trucha Arco Iris. Las truchas Marrones apenas cuentan en cada temporada, para contentar a los muy pocos aficionados que se ven favorecidos con sus capturas, que en la gran mayoría de los casos corresponden a peces de 2 Kgs. a 3 Kgs..

Las mejores posibilidades de pique se dan entre noviembre y diciembre, fecha que coincide con el final de la temporada de desove de las tuchas Arco Iris. El final de temporada, por la baja de la temperatura del río, también plantea buenas posiblididades de pique.

A este río se accede desde Villa La Angostura por la ruta Nacional N° 231 tras 4 Kms. de marcha.

Técnicas de pesca y equipamiento.

El equipo ideal para pescar la desembocadura, es una caña de acción rápida de 9 pies a 9,5 pies para línea N° 6 a N° 8, Shooting de hundimiento II (por la escasa profundidad y la profusión de enganches) y leader de más de 3 mts. con tippets entre 2X a 0X. Las moscas más rendidoras son aquellas atadas en anzuelos entre un N° 2 al N° 6, principalmente streamers bien lastrados de tonos oscuros tales como Wolly Buggers, Matukas (tanto la versión original como la Marabou o la Rabbit), Black Leech o grandes ninfas atractoras dotadas de bandas de goma, como pueden ser la Bitch Creek, Leonis Babarus o Rangittiki Stone.

La técnica más apropiada, consiste en lanzar lo más lejos posible, hacia la junta de aguas y dejar en forma paulatina, llevar y hundir la línea tratando de controlar que las corrientes propias del sector no anulen el correcto desenvolvimiento del conjunto, en su accionar sobre el veril. A partir de allí se comienza a recoger, ensayando distintos tipos de recuperación y  profundización. Otra posibilidad es probar a ambos lados de las juntas de agua.

Recordar que en esta época, si bien los reproductores recién desovados se encuentran hambrientos, también se hallan agotados, por lo que las mejores presentaciones son aquellas que permitan a las truchas tomar nuestra mosca con el menor esfuerzo posible.

Fuente: Guía de Pesca Andino Patagónica
Autores: Escrito por Diego Flores.
www.diegoflores.net

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